Se recomienda no usar la misma pieza de joyería durante un período prolongado. Ten varias piezas de joyería para poder sustituirlas con frecuencia.
Mantén la joya seca y limpia durante su uso. Se recomienda limpiarla con un paño suave una vez al mes.
Las joyas deben evitar el contacto con objetos duros para prevenir arañazos y roces en la superficie, que pueden afectar al brillo y el aspecto.
Evita llevar la joyería al lavarte las manos, bañarte o al entrar en contacto con agentes de limpieza como jabón y detergente, ya que esto puede causar daños graves en la superficie de la joya.