Utilice un detergente neutro para el lavado y evite verter el detergente directamente sobre la tela.
Evite los periodos largos de remojo, el frotado enérgico y la exposición a la luz solar o a temperaturas elevadas.
No use detergente con lejía fuerte; evite usar productos que contengan blanqueadores fluorescentes.
Lave los colores oscuros y claros por separado para evitar la transferencia de color; no mezcle prendas oscuras y claras.
Es normal que las prendas oscuras tengan una ligera “flotación” de color durante el primer lavado; esto no es un problema de calidad.
Se recomienda no usar detergentes que contengan agentes blanqueadores fluorescentes para evitar afectar la apariencia y causar desviaciones de color irreversibles.